Manzana

Es un árbol perteneciente a la familia de la Rosáceas y procedente del sudeste asiático. Es uno de los frutales más extendidos y cultivados a nivel mundial, debido a su valor alimenticio, facilidad de adaptación a diferentes climas y calidad de los productos que se obtienen en la industria transformada: elaboración de zumos, sidra, mostos sin fermentar, aguardientes, mermeladas, dulces y jaleas.

La mayor producción de manzana a nivel mundial se da en China, Estado Unidos, Francia, Italia y Turquía.

 

Exigencias edafoclimáticas (Exigencias de clima y suelo)

La manzana se adapta a una gran variedad de climas, siendo las mejores condiciones días cálidos, noches frías y gran radiación. Requiere de unas 1000 unidades de frío y alrededor de 150 días sin heladas. Este es el factor limitante para el cultivo del manzano en zonas meridionales, la falta de frío. Es resistente a las heladas pero sufre daños en el fruto cuando las temperaturas bajan de -3 ºC. Al florecer más tarde que otros cultivos caducifolios, el riesgo de congelación es menor.

Es menos exigente que el Peral ya que se adapta a una gran variedad de terrenos, siendo el ideal con buen drenaje, medianos y con ph. alrededor de 6. Tiene una tolerancia relativa a los suelos calizos y la amplia gama de patrones favorece su plantación en numerosos suelos.

 

Marcos de plantación

Dependiendo de la variedad el marco de plantación varía, siendo el más común para variedades tradicionales: 5 x 6 m o 6 x 7 m y en variedades modernas de pequeño tamaño, el marco de plantación suele ser 2.5 x 4.0 m: 1,000 – 2,300 árboles por hectárea.

 

Riego

Existen varios métodos para estimar la demanda de agua:
Se suele medir el estado hídrico del suelo, el flujo de savia y el índice de crecimiento para determinar las necesidades de agua del cultivo. La falta de agua durante la fructificación produce una disminución del tamaño de los frutos, mientras que un déficit en la etapa de cuaje produce la caída de los frutos.

En los cultivos de árboles de pequeño tamaño se usa el riego por goteo con uno o dos laterales por fila y una separación entre goteros de 0,6m. En cultivos de árboles de mayor tamaño, en los que la separación entre árboles es mayor, pueden también utilizarse rociadores o mini-aspersores. Los riegos deben ser abundantes desde que el árbol entra en vegetación y se suelen usar aspersores cómo medio para evitar las heladas.